Apuntes, desvíos, destellos
A veces, como ahora, imagino el leve parpadeo de la luciérnaga,
Rferdia
pequeño titán frente a la noche.
Es la palabra don singular y maravilloso que en el mundo exterior resume toda la grandeza de la criatura racional, poniendo en sus manos como expresión de la inteligencia, el cetro de la soberanía que le corresponde sobre todos los seres de la tierra.
En la palabra encarna, vive y se nutre el pensamiento de los individuos y de los pueblos, transmitiéndose de generación en generación a través de las edades; en ella se refleja la acción vital de la inteligencia que la utiliza para las múltiples variadísimas manifestaciones de la vida humana, llevando a todas partes los destellos de la fuerza creadora del espíritu y la luz incomparable que por su virtud alumbra al mundo de las ideas.
Guardadora de todos los tesoros del ingenio y del saber, potencia misteriosa que entre hombre y hombre, entre entendimiento y entendimiento establece corrientes inefables de ideas y de afectos, la palabra es vínculo poderoso que une en universal consorcio a los hombres del globo, y reveladora fiel de todas las maravillas del genio, y de todos los elevados conceptos de las especulaciones más abstrusas. A la manera que el sol en nuestro sistema planetario es fuente perenne de vida, de actividad y de energías derramando sin cesar los esplendores de la belleza en el Universo, así el lenguaje es en el mundo de las inteligencias, manantial fecundo de actividad y colorido en las ideas, que con su benéfico influjo esplendora y vivifica. Y como la desaparición de aquel astro, inmensa hoguera encendida en medio de los cielos para bañar al mundo en sus fulgores, arrebataría al punto de nuestra vista el concierto prodigioso de la naturaleza y una horrenda noche y un silencio absoluto en la tierra presagiarían el exterminio de la vida, así al desaparecer la palabra de los reinos del espíritu, se apagaría la lumbre que a nuestros ojos los ofrece con toda su variedad y hermosura, los reviste de forma sensible y presenta viviendo la vida misma de los hombres y de los pueblos, y sobre las regiones del entendimiento cerneríanse entonces súbitamente, con el silencio y la inacción, densas sombras precursoras ciertas de un desquiciamiento social inevitable, del aislamiento de la muerte y de la frialdad del sepulcro.
(A. Amor Ruibal: Los problemas fundamentales de la Filología Comparada. Su historia, su naturaleza y sus diversas relaciones científicas. Santiago, 1904)
Rferdia
Let`s be careful out there